
Fue en la Game Developers Conference de 2009. Fue un bombazo. Tanto, que muchos no lo creyeron; incluso, hoy, hace casi un año, la cantidad de personas que se muestran escépticas no es nada despreciable. Hablamos de Onlive, un sistema revolucionario que, según sus creadores, permitirá a los usuarios jugar a juegos de última generación con un equipo modesto. Sólo hará falta una conexión a internet y un pequeño aparatito que conectaremos a nuestro televisor u ordenador. Onlive promete cargar juegos con potentes gráficos en servidores dedicados; dichos servidores nos enviarán en streaming las imágenes, y el pequeño aparato (consola Onlive) enviará las pulsaciones que hagamos con el teclado o con el controlador.
Se acabó el tener que actualizar la tarjeta gráfica del ordenador para poder disfrutar de las novedades más exigentes, olvídense de tener que cambiar de consola de videojuegos porque éstos ya están anticuados; incluso, se acabó la piratería. Todo estará en la nube, en poderosos servidores, que serán los encargados de ejecutar el título de turno.
También se han visto demostraciones de Onlive cargando un juego con una notable calidad gráfica en un Iphone.
Tal y como lo estáis leyendo, suena genial; contado así, Microsoft, Sony o Nintendo deberían estar temblando, pero¿será posible? es decir, realmente ¿la gente de Onlive conseguirá que no haya retardo, no sólo en la recepción de las imágenes, sino tampoco en el envío en "tiempo real" de las señales que emitan los mandos controladores? Éste es el punto que hace dudar a los escépticos. Con los anchos de banda de subida que tenemos en España, sumados a la ¿calidad? de las redes en nuestro territorio, sería razonable pensar que todo esto parece más una declaración de intenciones que una realidad tangible.
Según hemos leído en diversos medios, la semana pasada se hizo una prueba del funcionamineto de Onlive, en la que una máquina se conectaba a un servidor situado a unas 500 millas de distancia. En dicha prueba todo fue bien, no hubo retardos ni caídas de frames. Esto podría inducir al optimismo. No obstante, en la demostración sólo había una máquina conectada. No sabemos qué ocurrirá cuando miles de personas se conecten al servicio. Sin embargo, en el supuesto de que la idea funcione en la práctica, estaremos ante una de las mayores revoluciones en el mundo del ocio digital. Sólo queda esperar...

